Como ya supimos el año pasado, la siguiente versión de la suite ofimática adoptará la interfaz Metro, en línea con los cambios que sufrirá el sistema operativo Windows 8, con la idea de simplificar el uso y optimizar el rendimiento, especialmente si hablamos del consumo de batería. Incluso, si comparamos con las distintas filtraciones que ocurrieron, ahora la apariencia es todavía más sencilla, comenzando con la Ribbon oculta o eliminada por completo.
El menú cuenta con mayor espacio entre sus ítems, facilitando su uso desde dispositivos táctiles, así como menos íconos para acciones que igualmente se pueden lanzar desde la barra de menús. Asímismo, el espacio libre de los documentos pasa a ser de color blanco, en lugar de los elegantes degradados que hay en versiones anteriores, mientras que la barra de estado toma el color que caracteriza a cada aplicación del paquete.
