Facebook Messenger para Windows ya está disponible

Tras varios meses de pruebas, la red social de Mark Zuckerberg estrena Facebook Messenger como aplicación de escritorio para Windows 7 (por ahora solamente está disponible para esta plataforma).

La aplicación, desarrollada por el equipo de Facebook de la oficina de Seattle, le ha llevado algún tiempo a Facebook (según indicaban durante el lanzamiento) y, como era de esperar, permite a los usuarios acceder al chat de la plataforma y conversar con sus contactos como podríamos hacer desde Skype o desde cualquier otro servicio de mensajería instantánea como Gtalk o Windows Live Messenger. Además, la aplicación viene dispuesta a bajar la productividad laboral de más de un usuario puesto que también permite acceder a las novedades y actualizaciones de nuestros contactos así como las notificaciones recibidas.

Facebook Messenger para Windows, desde el punto de vista del diseño, aparenta ser un widget de escritorio del que podemos cerrar la ventana y mantener su ejecución en un segundo plano. Sorprende un poco el hecho de que, tras su instalación, no sea necesario introducir las credenciales de acceso (usuario y contraseña) ya que, según parece, utiliza la sesión abierta del navegador para funcionar. Por otra parte, sorprende un poco la extrema sencillez del diseño de la aplicación, de hecho, podría ser mucho mejor de lo que realmente es y, por ejemplo, podrían haberla hecha algo más cómoda de manejar sin necesidad de tener que estar redimensionando el tamaño de la ventana.



Chat, notificaciones, solicitudes de amistad y las publicaciones de nuestros contactos, esas son las funciones a las que podremos acceder desde Facebook Messenger para Windows 7, no es lo que se dice un derroche tecnológico pero, por ahora, parece que es lo que Facebook está dipuesto a dar. En cuanto a la inserción de publicidad, por ahora no se ve nada pero viendo el potencial de los anuncios realizada la semana pasada, no sería raro que Facebook se plantease su inclusión si la aplicación tiene cierto éxito aunque, pensándolo un poco, un retoque estético tampoco le vendría nada mal.



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